lunes, 22 de junio de 2015

Despegue

Y ahora que nos hemos atrevido a agitar las alas,
A volar, 
Solo pido que si caemos al suelo,
Sea para bailar bajo la lluvia nuestras canciones favoritas,
Para pegar brincos en la ciudad de las cinco estrellas,
Saltar de alegría,
Bajo las fuentes de sus parques
En las que como niños,
jugamos a mojarnos,
A empaparnos,
A reírnos y a abrazarnos.
Bailar y tocar las cuerdas de la guitarra en sus espacios abiertos, 
En sus esquinas,
En sus calles y avenidas
Por la noche o por el día.
Los paseos los dejamos para París y sus noches estrelladas, encendidas,
Venecia con sus barcas, 
o Madrid y sus rincones,
me es igual.
Pienso conquistar,
Las cervezas y los bares
de cada lugar de este mundo,
Alemania, Bruselas...
Y después, tus ojos,
Tus mañanas con el pie izquierdo,
al fin y al cabo tu mundo, 
[nuestro mundo].
Porque mundo merece llamarse,
Mi mundo,
Mi vida, 
mereces llamarte.
Tú me has llevado al cielo 
Y me has sacado de contexto
En cuanto vi tus ojos cerrarse, 
Y tu corazón abrirse,
Mientras te quedabas dormido a los pies, 
De mi cama,
Leyendo los sentimientos de poetas con co-razones rotos, 
Esperando ser cosidos como tú me cosiste a mí,
Con tu risa,
[con o sin cordura.]
Me reviviste la ilusión
Y me enseñaste a soñar
A volver a volar.
Y yo solo puedo darte las gracias,
o mi vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario