"Un tipo normal que te de la mano y que te diga que sí, que te acompaña a ver esa exposición que hay en tu imaginación.." 84
Mi rutina está llena de paréntesis que se escapan a la imaginación, y es ahí cuando doy con la clave, es ahí cuando recuerdo las palabras de mi padre que me dice que estoy en la época más bonita de la vida, en la que tengo que poner rumbo a un camino del que esté orgullosa y al mismo tiempo me haga profundamente feliz y sobretodo, que sea capaz de hacer feliz a los demás. Pues bien, el mundo es un lugar peculiar, es un lugar lleno de guerras, de injusticias, de políticos que nos venden lo absurdo, es un lugar en el que abunda la superficialidad, la ignorancia, la soledad en muchas vidas, y muchas más secuencias catastróficas. Cierro los ojos, subo el volumen para desconectar de la realidad y sigo reflexionando, pero me invade la magia de los acordes de una canción que ha cambiado su nombre original por el suyo, o por lo menos en mi cabeza y sonrío, porque a pesar de todo, me doy cuenta de que vivimos en un universo polifacético, me encuentro divagando entre la niebla y aparece su nombre en forma de acordes despejándolo todo. Creo que la clave está en las personas que te dan ganas de vivir, que te inspiran, que te empapan de arte y que hacen que tengas miedo a perderlas aunque ni siquiera las tengas. No hay nada que me haga sentir más viva que querer y hacer feliz a los demás, mi padre tenía razón. No hay nada mejor que encontrar algo que no sabía que estaba buscando. Retrodezco en la historia, en el conjunto de casualidades en forma de destino que han hecho empezar un capítulo importante en mi vida, está claro que el mundo puede ser un lugar horrible, pero que a la vez está lleno de gente por la que merece la pena vivir, luchar, dejar huella y dejar este lugar un poquito mejor de lo que lo encontramos. Quizá dejarme llevar y disfrutar de las vistas no es tan mala idea, a lo mejor va siendo hora de dejar atrás las sensaciones de vértigo, de miedo, las excusas, y de vivir concorde a la locura que me da la exposición que hay en mi imaginación, y es así como me duermo y caigo profundamente en mi mundo de ensoñaciones. 