Esta noche os vengo a hablar de esas veces en las que nos cargamos el mando para manejar las situaciones de nuestra vida y a aparecen ellos, los nuestros, para arreglarlo y arreglarnos, esos que nos anclan cuando hemos perdido el rumbo, pero también nos quitan el mapa para que nos perdamos con ellos, aparecen con el paragüas mas ridículo ese día de lluvia y no hace falta que saquen a bailar porque tú ya te has anticipado a pegar brincos en su espalda, son ese paracaídas del que habla marwan, son ese mes de abril que le han robado a Sabina,ese grito medicado a jarabe de palo y ese vals de Andrés que te regalan para olvidar a cualquiera que se haya cruzado a apagar la luz de tus ojos, y así, consiguen que tus mejillas se vuelvan a enrojecer cuando ríes, y que tus pestañas se sequen de tantas lágrimas no correspondidas, esos que son la rutina preferida de Miss cafeina, esos que sacan la flor del hueso de Lei, cuando todas las esperanzas estaban perdidas, esos con los que morirías y resucitarías ,pero a tu lado, como dirían los secretos, , esos que te hacen sentir como el valiente de la pandilla del que habla Dani, esos con los que no dudarías en volver a reír como diría antonio flores, esos que llevarás en el corazón a lo Phil Collins por mucho que pasen los años, esos con los que solías gritar y seguirás haciendo durante muchos años y ojalá siga love of lesbian para reflejarlo, esos por los que vuelves a casa y funambulista te da las palabras exactas para contar que hay gente cercana demasiado buena, esos con los que te bebes tus cañas en las terracitas de tribunal con un tormenta sideral de fondo y atraviesas la esquina dorsal de la calle gran vía con pereza sonando bien alto con su tema de la ciudad de las cinco estrellas, esos con los que ir a contracorriente tiene sentido y mas aún cuando cantas con ellos un tema del mejor grupo pop rock español de la historia, esos que hacen con que su luz guiará cada uno de tus pasos cuando ya no se trata de la sonrisa de Julia, si no de la tuya, esos por los que te quedarías ahí hasta que pase la tormenta viendo una peli o escuchando la combinación de Dani y despistaos, que conocen tus inseguridades y te cantan un pequeña de las dudas infinitas, porque corre su sangre por tu tripa y por eso te dejarías la vida por ellos, porque te salvan y te guían, te acompañan y sin ellos, estarías perdido en la calle del olvido en formato los sectetos, y por eso y por ser tu hogar son cien verdades que valen la pena.

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